La Unión Europea prepara un cambio histórico para millones de personas con discapacidad: a partir de 2028 entrarán en funcionamiento la nueva Tarjeta Europea de Discapacidad y la Tarjeta Europea de Estacionamiento, con un formato común y reconocimiento en todos los Estados miembros.
Viajar por Europa siendo una persona con discapacidad dejará de depender de que cada país reconozca un certificado nacional diferente. La futura Tarjeta Europea de Discapacidad, que los Estados miembros deberán expedir en formato físico y también digital, servirá como prueba oficial de la condición de discapacidad en cualquier país de la Unión Europea.
Para obtenerla en España, será indispensable contar antes con el Certificado Oficial de Discapacidad. La Directiva (UE) 2024/2841 establece que la tarjeta debe incluir un código QR y un formato común uniforme. También señala que, en España, será requisito previo disponer del certificado basado en el Real Decreto 888/2022.
El objetivo es eliminar una de las barreras más frecuentes: que una tarjeta o certificado válido en España no sea aceptado automáticamente cuando la persona se desplaza temporalmente a cualquier Estado miembro.
Las instituciones y países miembros llevan desde el año 2023 hablando sobre la Tarjeta Europea de Discapacidad que cambiará la manera de viajar de las personas con algún tipo de discapacidad, pero la realidad es que, aunque en octubre del año 2024 se confirmó que los países de la UE tendrán hasta 2,5 años para adaptar su legislación nacional conforme a la solicitud y tramitación de la Tarjeta Europea de Discapacidad, este tiempo se prolongará hasta 3,5 años para aplicar la Directiva. Esto implica que podría no estar disponible hasta el año 2028.
¿Qué ventajas ofrecerá?
La principal novedad es que las personas con discapacidad podrán acceder en el país que visiten a las mismas condiciones especiales y al mismo trato preferente que disfrutan los residentes de ese país.
Entre las ventajas que podrán encontrarse, según la normativa europea, figuran: entradas gratuitas o con descuento, acceso prioritario, asistencia personal, guías en braille y audioguías, ayudas a la movilidad, reconocimiento de animales de asistencia, o condiciones preferentes en actividades culturales, deportivas y de ocio.
Las medidas concretas seguirán dependiendo de la legislación de cada Estado miembro, pero la tarjeta garantizará que el visitante pueda beneficiarse de ellas en igualdad de condiciones.
También cambia la tarjeta de estacionamiento
La Tarjeta Europea de Estacionamiento ya existe, pero no siempre es reconocida en otros países de la Unión Europea debido a las diferencias de formato entre los estados. Por ello, junto a la tarjeta de discapacidad llegará una nueva y mejorada Tarjeta Europea de Estacionamiento con un diseño común para toda la Unión Europea.
La nueva versión permitirá acceder de forma más segura y homogénea a plazas reservadas y ampliadas, tarifas reducidas de estacionamiento, acceso a zonas de tráfico restringido, u otras facilidades de aparcamiento previstas en cada país.
Esta tarjeta también permitirá a los titulares acceder, circular y estacionar gratuitamente en las Zonas de Bajas Emisiones con independencia de la etiqueta ambiental del vehículo.
En España, el Real Decreto que se pretende aprobar también introduce nuevas obligaciones para los municipios y centros de actividad urbana. Entre estas novedades se encuentra el derecho a tener un mínimo de una plaza reservada para personas con movilidad reducida por cada 40 plazas de aparcamiento en grandes centros urbanos, comerciales, sanitarios y educativos.
Por otro lado, el texto también incorpora medidas para evitar situaciones discriminatorias en la compra de entradas y acceso a eventos, especialmente para personas que requieren acompañamiento.
Además, la tarjeta incluirá un identificador específico, la letra ‘A’, para señalar que el titular necesita apoyo de una tercera persona o utiliza un animal de asistencia.
Formato físico, digital y más seguridad
Las nuevas tarjetas podrán incluir código QR, lo que ayudará a prevenir fraudes y facilitará la verificación por parte de administraciones y operadores. Los países también podrán emitir versiones bilingües, en inglés y en su lengua nacional.
Un paso hacia una Europa más inclusiva
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha valorado positivamente esta reforma, al considerar que mejorará la libre circulación, la seguridad jurídica y el acceso en igualdad de condiciones a servicios, prestaciones y actividades durante las estancias temporales en otros países de la UE.
Además, se espera que el sistema favorezca la participación de las personas con discapacidad en sectores como el transporte, el turismo, la cultura y el ocio, al reducir obstáculos administrativos y aumentar la confianza de los operadores.
¿Cuándo se podrá solicitar?
Aún no se puede solicitar en España. La previsión es que las nuevas tarjetas estén plenamente operativas en 2028. Serán las autoridades nacionales de cada país las encargadas de expedirlas y de determinar quién puede obtenerlas, manteniéndose la competencia nacional sobre el reconocimiento de la discapacidad.
Con esta reforma, la Unión Europea da un paso importante hacia una realidad largamente reivindicada por el movimiento asociativo: que una persona con discapacidad pueda desplazarse por Europa con un reconocimiento claro, uniforme y válido en todos los países miembros, sin perder derechos por cruzar una frontera.


