La DGT permite colocar la baliza V-16 en la puerta del conductor para mejorar la seguridad de las personas con discapacidad
A estas limitaciones se añaden las barreras físicas y técnicas que muchas personas con discapacidad y acondroplasia encuentran al utilizar un vehículo convencional. La adaptación de los mandos, pedales, asientos y sistemas de seguridad no siempre está disponible ni resulta asequible económicamente, lo que retrasa o incluso impide el acceso a una conducción autónoma. Además, la oferta de vehículos adaptados es limitada y, en muchos casos, requiere modificaciones personalizadas que incrementan significativamente el coste.
